La legislaci贸n espa帽ola muestra una clara 芦indiferencia禄 al cumplimiento de los requisitos 鈥榟alal鈥 que reclaman el mill贸n de musulmanes que habitan el pa铆s.

La ley isl谩mica fija los principios b谩sicos para que los musulmanes de todo el mundo puedan tener una alimentaci贸n 芦halal禄 o permitida. La diversidad religiosa no est谩 siendo respetada por el mercado alimentario ni por quienes lo controlan, a pesar de su reconocimiento legal desde 1992.

Los consumidores isl谩micos en nuestro pa铆s lo han tenido muy dif铆cil para adquirir alimentos 芦halal禄 o permitidos por la ley isl谩mica. La indiferencia legal sobre la identificaci贸n de este tipo de productos puede haber afectado a los derechos b谩sicos de una poblaci贸n musulmana que puede rondar, o incluso superar, el mill贸n de creyentes en Espa帽a, algunos de ellos, unos 60.000, espa帽oles conversos. Y es que en general, la producci贸n alimentaria no ha tenido en cuenta la diversidad cultural y religiosa de nuestro pa铆s.

La obtenci贸n de productos alimenticios adecuados a la norma religiosa no ha sido tarea f谩cil. En algunos casos, y sin cumplimentar las observancias m铆nimas en materia de higiene y seguridad alimentaria, se han dado casos de sacrificio en el propio domicilio de animales destinados a una colectividad, sin pasar por los controles veterinarios preceptivos. La falta de un etiquetado riguroso sobre determinados ingredientes y la presencia de materias primas prohibidas en el producto final han generado una desconfianza generalizada y creciente en el mundo musulm谩n hacia los productos de consumo generalizado, que les lleva en algunos casos a abstenerse del consumo de cerveza etiquetada o publicitada como 鈥渟in alcohol鈥 por la permisi贸n legal del 1% de grado alcoh贸lico, y sin la adopci贸n de garant铆as adicionales al 0,0%; o de la prohibici贸n de la boller铆a industrial a sus hijos, por la presunta o expl铆cita presencia de la manteca de cerdo.

El reconocimiento legal

Como se denuncia desde el Instituto de la Calidad Halal de Junta Isl谩mica, la falta de normativas legales, tanto en Espa帽a como en el 谩mbito de la Uni贸n Europea, y la necesidad de dar respuesta a una demanda de consumo cada vez m谩s elevada, con m谩s de 35 millones de consumidores en toda Europa, ha favorecido la proliferaci贸n de una gran cantidad de certificaciones realizadas a trav茅s de mezquitas e imames, que quiz谩s sin contar con una reflexi贸n pormenorizada sobre las caracter铆sticas de la producci贸n alimentaria moderna, han llevado al mercado a una gran confusi贸n y desconfianza entre los consumidores de credo musulm谩n.

La puerta de cambio a esta situaci贸n se produjo en noviembre de 1992 con la aprobaci贸n de la Ley de 芦Acuerdo de cooperaci贸n entre el Estado con la Comisi贸n Isl谩mica de Espa帽a禄, por el que se reconoce la dimensi贸n espiritual y las particularidades espec铆ficas de la Ley isl谩mica que sirven para distinguir los productos alimentarios elaborados de acuerdo a la misma con la denominaci贸n 芦halal禄.

La ley dejaba una puerta abierta a la Comisi贸n Isl谩mica de Espa帽a para la protecci贸n del uso correcto de la denominaci贸n 芦halal禄, pero en el marco del Derecho de la Propiedad Industrial, y previa solicitud y registro de la marca correspondiente. La marca obtenida les permitir铆a comercializar, importar y exportar estos productos con el distintivo en sus envases de la denominaci贸n 芦Halal禄 como garant铆a de haber sido elaborados con arreglo a la Ley Isl谩mica.

El respeto a la normativa sanitaria vigente constituye una de las condiciones que se introducen por 芦imperativo legal禄 en la denominaci贸n de 芦Halal禄, al quedar al margen de cuestiones estrictamente religiosas. El Acuerdo est谩 marcado de muy buenas intenciones, pero falto de un desarrollo reglamentario adecuado, cuando establece que la alimentaci贸n de los internados en centros o establecimientos p煤blicos y dependencias militares, as铆 como la de alumnos musulmanes de los centros docentes p煤blicos y privados concertados que lo soliciten se procurar谩 adecuar a los preceptos religiosos isl谩micos, as铆 como el horario de comidas durante el mes de ayuno (Ramad谩n).

La situaci贸n internacional

A nivel internacional, el consumidor musulm谩n potencial puede situarse en torno a los 1.500 millones de personas. Un hecho que no ha pasado desapercibido para la FAO. La Comisi贸n del Codex Alimentarius, como 贸rgano rector del Programa conjunto FAO/OMS sobre Normas Alimentarias, en su 22陋 reuni贸n, celebrada en junio de 1997, aprob贸 nuevas directrices para la aplicaci贸n del t茅rmino 芦halal禄, dada la demanda creciente por parte del consumidor de este tipo de productos y el r谩pido incremento del comercio internacional de los mismos.

Las directrices aprobadas son de car谩cter general, con la intenci贸n de acomodarse a las diferencias menores de interpretaci贸n de las diferentes corrientes isl谩micas. Y si bien se establece que est谩n sujetas a la interpretaci贸n de las autoridades competentes de los pa铆ses importadores, 茅stos deben aceptar en principio el certificado otorgado por las autoridades religiosas del pa铆s exportador, salvo cuando aqu茅l proporcione una justificaci贸n relativa a otros requisitos espec铆ficos.

Las directrices citadas definen los criterios de aplicaci贸n del t茅rmino 芦halal禄, el origen 芦leg铆timo e ilegal禄 de los alimentos, los requisitos generales de matanza y elaboraci贸n, empaque, almacenamiento y transporte de los alimentos definidos como tales. As铆, por ejemplo, las directrices especifican que la frase 芦Bismillah禄 (芦en nombre de Al谩禄) debe invocarse inmediatamente antes de matar a cada animal.

En pa铆ses como EEUU y Canad谩 se disponen de normativas legales, aprobadas por sus gobiernos, por las que se establecen los requisitos que re煤ne un alimento 芦halal禄, y marcan los indicadores que deben satisfacer todas aquellas entidades o personas que quieran realizar certificaciones. En Francia, con m谩s de cuatro millones de musulmanes, y un consumo de carne que supone el 10% sobre el total de la poblaci贸n francesa, la situaci贸n no es mucho mejor que la espa帽ola, que deber谩 contar con el desarrollo de iniciativas como la desarrollada por el Instituto Halal.

Los alimentos halal

Seg煤n recoge su propio Reglamento, cuando la palabra 芦halal禄, que significa permitido, autorizado o saludable, es aplicada a alimentos o bebidas, implica que 茅stos son aptos para el consumo de los musulmanes. Un alimento o bebida s贸lo se considerar谩 芦halal禄 si se ajusta a la normativa isl谩mica recogida en el Cor谩n, en las tradiciones del Profeta, y en las ense帽anzas de los juristas isl谩micos.

Cualquier alimento debe estar exento de cualquier sustancia o ingrediente no l铆cito (芦haram禄), o de cualquier componente que proceda de un animal prohibido; debe ser un producto elaborado, manufacturado y/o almacenado usando utensilios o maquinaria que se ajuste a lo que estipula la normativa isl谩mica y las normas sanitarias espa帽olas; y no debe ponerse en contacto con una sustancia o producto prohibido durante su elaboraci贸n, producci贸n, procesado, almacenamiento y transporte.

En el caso de la carne, 茅stas deben provenir de animales no prohibidos, que deben ser sacrificados de acuerdo con lo prescrito por la Ley Isl谩mica. El pescado se considera 芦halal禄 sin necesidad de sacrificio.

Por otra parte, se consideran productos 芦haram禄 o il铆citos, seg煤n la normativa isl谩mica:

  • La carne del animal hallado muerto, la sangre, la carne de cerdo y jabal铆 y sus derivados y aquellos animales sobre lo que se ha invocado un nombre distinto del de Dios.
  • El animal muerto por asfixia, estrangulado, apaleado, por una ca铆da, de una cornada o devorado por una fiera, salvo si, estando a煤n vivo, ha sido debidamente sacrificado.
  • Animales con colmillos.
  • Los animales carn铆voros y carro帽eros.
  • Los animales que posean dientes caninos protuberantes.
  • Los anfibios, como las ranas, cocodrilos, tortugas…
  • Los reptiles e insectos.
  • Las aves con garras.
  • El alcohol, las bebidas alcoh贸licas, las sustancias nocivas 贸 venenosas, y las plantas o bebidas intoxicantes.
  • Partes de animales que se hayan cortado mientras estaban vivos.
  • Ingredientes procedentes de animales prohibidos o de animales no sacrificados de forma halal.

Juan Ram贸n Hidalgo Moya
Consuma Seguridad

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Fecha: Julio 12, 2004, 3:51 pm | Comments Off

12  Jul
Vegenat S.A.

agrotecnica-extremena.jpg
AGROTECNICA EXTREME脩A S.A
Direcci贸n:
Ctra. Badajoz- Montijo, km: 24. 06184, Pueblo Nuevo del Guadiana BADAJOZ
Persona de contacto:
M陋 Puerto Garc铆a
Actividad:
Vegetales deshidratados
Producto:
Cebolla deshidratada, zanahoria deshidratada, naranja deshidratada.
N潞
Licencia: 75/1.9.16/BA/1
Telf:
924.473.310
Fax: 924 473 106

Mail: mgarcia@joca.es
Web: www.agrotecnica.net

Escrito por institutohalal, en la sección Alimentaci贸n, Mercado y Consumo, Novedades.

Fecha: Julio 12, 2004, 1:39 pm | Sin Comentarios »

11  Jul
Conesa

CONESA (Conservas Vegetales de Extremadura S.A)
Direcci贸n:
Ctra. Villafranco G- Balboa, km: 1,5. 06195 Villafranca de Guadiana BADAJOZ
Persona de contacto:
Alicia Correa
Actividad:
Transformaci贸n de tomate
Producto:
Dados de tomate
N潞
Licencia: 74/1.9.17/BA/1
Telf:
924.448.037
Fax:
924. 448.101
Mail: acorrea@e-conesa.com
Web:
www.e-conesa.com

Escrito por institutohalal, en la sección Alimentaci贸n, Mercado y Consumo, Novedades.

Fecha: Julio 11, 2004, 1:37 pm | Sin Comentarios »

Halal versus haram. Lo 芦permitido禄 contra lo 芦prohibido禄. Malika navega entre esta dicotom铆a cada vez que va a un supermercado que no conoce. Armada con sus gafas de ver la letra peque帽a se pasa la mitad del tiempo que no tiene mirando las etiquetas de los productos que quiere comprar. Como si fuera un prospecto farmac茅utico, esta madre de familia musulmana escruta detenidamente la composici贸n de la carne -de un paquete de salchichas en esta ocasi贸n- para comprobar que nada considerado por su religi贸n como haram (prohibido) estar谩 en la mesa a la hora de comer.

Y, es que, para los 700.000 musulmanes que viven en nuestro pa铆s no es nada f谩cil conseguirlo. Las limitaciones marcadas por su religi贸n en materia culinaria hace que, en muchos casos, ingerir un alimento cotidiano suponga un desaf铆o a sus conciencias espirituales.El Islam considera que antes de comer carne, un buen musulm谩n tiene que estar seguro de que el animal ha sido sacrificado sin sufrimiento bajo las premisas que marca El Cor谩n -tumbado sobre su costado izquierdo en direcci贸n a La Meca mientras que el matarife pronuncia para s铆 el nombre de Al谩-, con la intenci贸n espec铆fica de matarlo s贸lo para alimentarse; y que est茅 perfectamente desangrado mediante un corte en la yugular.

En estas condiciones y si el bicho en cuesti贸n no es un cerdo, un animal de pezu帽a hendida (burros dom茅sticos, caballos, etc.), un carro帽ero, una ave con garras o que estaba muerto con anterioridad, el producto se considera halal (permitido), por lo que se podr谩 comer sin ning煤n problema. Tambi茅n, el consumidor tiene que estar seguro que la persona que lo sacrific贸 no es un ni帽o, un perturbado o estaba bajo los efectos del alcohol o las drogas. O sea, condiciones muy dif铆ciles de comprobar si no se vive en un pa铆s musulm谩n.

UNICA EN EUROPA

Lentamente, sin embargo, esta situaci贸n va cambiando para los seguidores de Mahoma. Desde que en 1992 el Parlamento aprobase los Acuerdos de Cooperaci贸n con los representantes de las religiones declaradas de 芦notorio arraigo禄 -musulmanes y jud铆os, sobre todo-, la Comisi贸n Isl谩mica de Espa帽a, signataria de aquel documento, ha conseguido materializar la 煤nica certificaci贸n de garant铆a de alimentaci贸n de este tipo que existe en Europa bajo el registro gen茅rico de Halal.

De hecho, y en la misma semana en que el Gobierno socialista ha anunciado que financiar谩 las actividades de estas religiones en nuestro pa铆s -del mismo modo que lo hace con la Iglesia Cat贸lica-, este certificado es casi lo 煤nico que los musulmanes han obtenido de la Administraci贸n espa帽ola una d茅cada despu茅s de aquellos acuerdos.

En el pueblo cordob茅s de Almod贸var del R铆o (7.000 habitantes) est谩 la sede del Instituto Halal, el 贸rgano certificador de alimentos orientados al p煤blico musulm谩n -aunque los no musulmanes tambi茅n pueden consumirlos- creado hace cuatro a帽os por la Comisi贸n Isl谩mica en colaboraci贸n con la Junta de Andaluc铆a. Dotado de un registro de marca gen茅rico, el Instituto tiene la misi贸n de controlar todo el proceso de elaboraci贸n de los productos alimenticios susceptibles de sufrir alguna alteraci贸n: adem谩s de la carne, l谩cteos, galletas y embutidos -para verificar que no contienen grasa animal-, aquellos que llevan 谩cido l谩ctico e, incluso, hasta las cervezas sin alcohol.

芦Se trata de mantener un sistema que en este sector se llama de trazabilidad. O sea, saber qu茅 pasa desde el matadero hasta el supermercado. El musulm谩n, por razones obvias, es desconfiado sobre todo aquello que come y a menudo no encuentra la informaci贸n necesaria para saber de donde procede la carne que va a comer, ni qui茅n y c贸mo ha sacrificado al animal. Nosotros garantizamos precisamente esos datos de tal forma que el consumidor llega a saber hasta el nombre del matarife禄, asegura Isabel Romero, musulmana conversa desde hace 10 a帽os y directora del Instituto Halal.

As铆, una empresa que quiera incorporar este sello a sus productos debe pasar por una serie de tr谩mites que nada tienen que envidiar a los exigidos por la m谩s dura de las agencias de control alimentario.Tras solicitar la inscripci贸n, los inspectores del Instituto eval煤an las instalaciones, entrevistan al personal encargado de la producci贸n halal y revisan cada dos meses que el proceso pactado se mantenga 铆ntegro de principio a fin.

芦M谩s all谩 de los preceptos estrictamente musulmanes de la alimentaci贸n, un aspecto importante de estas inspecciones valoran cosas de sentido com煤n: como que estos productos no tengan sustancias nocivas, il铆citas o prohibidas por la ley. Para nosotros es muy importante mantenernos de acuerdo con las normativas que imperan en cada lugar. Eso garantiza que lo que certificamos, adem谩s de ser apto para un musulm谩n, es perfectamente sano para cualquier consumidor, con la garant铆a de haber pasado por un control extra.Por eso, tambi茅n hay un importante sector de mercado no musulm谩n que compra estos alimentos con la certeza de que va a comer algo sano禄, explica Hanif Escudero, director de Desarrollo del Instituto.

MISMO PRECIO

La inclusi贸n de este sello- bien visible en la etiqueta- no supone un encarecimiento del producto, como sucede con los alimentos ecol贸gicos. Las empresas tienen que pagar 600 euros de inscripci贸n el primer a帽o y 300 a partir del segundo. Luego tienen que pagar al Instituto un canon de un 1,3% sobre todo lo que facture como halal, dependiendo siempre del volumen del mercado. Aparte, tendr谩n que pagar unos 400 euros por cada inspecci贸n que se realice -la hacen empresas especializadas- y otro tanto por los an谩lisis de ADN sobre muestras aleatorias que realizan laboratorios acreditados de Madrid y Sevilla.

En el vecino pueblo de Fuentepalmeras, se levanta la f谩brica de embutidos Mart铆nez Barrag谩n, una de las m谩s importantes del sector en Andaluc铆a y pionera en la producci贸n y venta de productos halal. 芦Al principio s铆 sal铆a un poco m谩s caro elaborar este tipo de alimentos pero una vez racionalizada la cadena ya no se nota tanto. Aqu铆 solemos elaborarlos al principio de cada jornada, para que no se contaminen con los despojos de los otros.Luego, el resto del proceso no cambia. Llevamos ocho meses trabajando con ellos y estamos muy contentos, sobre todo por las perspectivas de futuro que tiene este mercado de cara a la exportaci贸n禄, asegura Fernando Padilla, jefe de producci贸n de esta empresa.

Precisamente, la motivaci贸n econ贸mica es lo que ha hecho que unas 60 empresas en Espa帽a est茅n trabajando ya con productos halal. Al mercado potencial espa帽ol hay que sumarle el europeo y hasta el mundial, con 1.200 millones de musulmanes en todo el planeta. S贸lo en Francia, el 10% de la carne es consumida por miembros de esta comunidad. Y all铆, a pesar de que viven casi cinco millones de mahometanos, no existe un proyecto de este tipo.

芦Y varias de las empresas afiliadas a nosotros exportan sus productos a pa铆ses como Malasia o Indonesia. Calculamos que, actualmente, el 40% de lo que inspeccionamos va al extranjero. Los musulmanes europeos se abastecen, normalmente, de productos manufacturados en B茅lgica, que tambi茅n tienen un cierto control. Aunque no tan exhaustivo como el nuestro. Pero lo pagan m谩s caro. El 茅xito de esta apuesta radica en que cualquiera puede comprar unas salchichas halal de El Pozo, Tello o Casadem贸nt por el mismo precio. Tenemos ya muchas solicitudes y esperamos duplicar la oferta en el pr贸ximo a帽o禄, afirma esperanzada Isabel Romero.

Esta misma semana, la Generalitat de Catalunya respald贸 la creaci贸n de otro Instituto Halal en aquella comunidad. El pr贸ximo mes de septiembre ser谩 abierta una oficina en Barcelona desde la que se pretende impulsar el uso de esta marca de garant铆a por toda la regi贸n. El gran salto, sin embargo, esperan darlo cuando estos productos se empiecen a difundir en las grandes superficies comerciales, algunas de las cuales -Carrefour, Eroski y Alcampo- ya han anunciado su intenci贸n de venderlos a corto plazo.

SACRIFICIOS

Mientras manten铆amos las entrevistas, apareci贸 por la sede del Instituto un musulm谩n marroqu铆 para presentar su curr铆culo como matarife. Pronto se corri贸 la voz de que en los mataderos de la Comunidad andan necesitados de personal cualificado para sacrificar a los animales seg煤n el rito musulm谩n.

芦Sin embargo, El Cor谩n especifica que no hace falta ser musulm谩n para sacrificar a un animal al estilo halal. Tambi茅n pueden hacerlo practicantes de las religiones del Libro: cristianos y jud铆os.Las mujeres no est谩n exentas. Eso s铆, hay que hacerlo de la forma tradicional: hacer que la sangre fluya por el corte de las venas, tener la intenci贸n expresa de que se trata de un sacrificio e invocar el nombre de Dios mientras se le ejecuta禄, recuerda Escudero.

Al ser el Islam una religi贸n abierta a las m煤ltiples interpretaciones de sus diferentes corrientes, existen diferentes visiones sobre lo que es halal y haram a la hora de comer. Para los mayoritarios sunitas, por ejemplo, todo lo que venga del mar es halal mientras que para la minor铆a chi铆 el marisco est谩 prohibido por ser un animal que se arrastra, ya que, seg煤n ellos, el Profeta especific贸 en uno de sus hadices (dichos) que no se debe comerlos.

Tambi茅n existe pol茅mica sobre si un animal sacrificado mediante corrientes el茅ctricas puede ser consumido puesto que es dif铆cil evaluar el grado de sufrimiento que padece en el momento de su muerte. Las ramas m谩s fundamentalistas consideran haram aquellos que son muertos a golpes, por asfixia, estrangulamiento o ca铆da.En cuanto a los instrumentos del sacrificio, el Profeta dej贸 especificado que vale cualquiera 芦siempre que est茅 bien afilado y mientras no se trate de dientes o garras禄, por aquello de que esto 煤ltimo produce un sufrimiento mayor al animal.

Por fin, tambi茅n hay discrepancias respecto a los animales cazados.Algunas de estas corrientes consideran que no se deben comer aquellos animales capturados en el agua porque es dif铆cil saber si su muerte se ha producido por la herida del cazador o por ahogamiento. Tampoco dejan comer animales que tengan otras heridas anteriores al disparo de su captor.

EL PROCESO 芦PERMITIDO禄. Las medidas higi茅nicas se extreman a煤n m谩s (arriba) cuando la carne va destinada al mercado musulm谩n. Abajo, a la izquierda, los miembros del Instituto Halal de C贸rdoba, Hanif Escudero, Director de Desarrollo; Carolina Cabrera, secretaria, e Isabel Romero, presidenta. Momento de la elaboraci贸n (centro) y su llegada al mercado (dcha.) donde comparte espacio con jamones para cristianos.

Escrito por institutohalal, en la sección Novedades.

Fecha: Julio 11, 2004, 12:06 pm | Sin Comentarios »

10  Jul
Palau i Fills S.A.

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PALAU I FILLS     
Direcci贸n: C/ Devesa, 1408610 Avia BARCELONA

Persona de contacto:
Josep  Ribera
Actividad:
Matadero y sala de despiece  de conejo
Producto: Carne de conejo

N潞 Licencia:
72/1.1.5/B/1
Telf:
938 23 01 00
E-
mail: palau@gruppalau.com
Web: www.gruppalau.com

Escrito por institutohalal, en la sección Alimentaci贸n, Mercado y Consumo, Novedades.

Fecha: Julio 10, 2004, 1:36 pm | Sin Comentarios »

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