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Hoy domingo, está teniendo lugar en Kuala Lumpur (Malasia) la quinta y última jornada de la Feria Internacional Halal 2006.

Es éste uno de los más importantes eventos relacionados con un mercado, que, según las estimaciones de los analistas del sector, mueve en el mundo más de 150 mil millones de dólares.

La feria fue inaugurada el pasado miércoles con la lectura de un mensaje del Abdullah Ahmad Badawi, primer ministro de Malasia y, el jueves, recibió la visita de Seyyed Al-Din Yamal Al-Lail, rey de Malasia.

En la feria, han participado 350 empresas de 19 países, en 450 pabellones, en los que exponen sus productos alimenticios y relacionados con el mercado halal (lícito), es decir, los alimentos que cumplen los requisitos para ser consumidos por los musulmanes.
Sin embargo, la gama de productos considerados halal y, por tanto, susceptibles de recibir una certificación que los garantice como tales, se ha ampliado a más de una veintena de categorías, entre ellas los servicios, la cosmética y la banca.

El Instituto Halal de Junta Islámica, representado por Abdurrahim Abkari, ha participado en el evento, dando a conocer los procedimientos utilizados en la certificación de garantía de esta institución, especialmente la acreditación de la norma de Gestión de la Calidad ISO 9000 y el control analítico de ADN, lo que supone un importante avance en la detección de componentes no permitidos en los alimentos.

Abkari se entrevistó con el ministro de Asuntos Islámicos y responsable máximo de “Jakim”, organismo certificador Halal de Malasia y organizador de la Feria. En la reunión se trató del reconocimiento oficial del Instituto Halal de Junta Islámica por parte de su organización, que tendrá lugar tras la visita de inspección que el próximo mes realizaran técnicos de “Jakim” a Almodóvar del Río (Córdoba), sede del Instituto Halal.

Escrito por institutohalal, en la sección Mercado y Consumo, Novedades.

Fecha: Mayo 14, 2006, 11:21 am | Sin Comentarios »

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En EE.UU. cada vez hay más restaurantes, incluso de comida rápida, que ofrecen menús con certificado halal.

A principios de abril, un KFC (Kentucky Fried Chicken) en Chicago empezó a ofrecer en su menú pollo certificado halal.

Tres tiendas de Three Brown’s Chicken and Pasta en esta ciudad también ofrecen estos productos a sus clientes.

Hasta hace unos pocos años, la comida halal se consideraba comida étnica, muy específica. No obstante, hoy hay en todas las ciudades hay establecimientos que ofrecen comida halal: pizza o hamburguesas halal, comida china halal,…

Hace 5 años, había 200 restaurantes con certificación halal en EEUU, 20 de ellos en el área de Chicago. En 2006 se han contabilizado 2.500 restaurantes en todo el territorio nacional y más de 100 en el área de Chicago, entre los que hay restaurantes chinos, italianos y pizzerías.

La decisión de una cadena de restaurantes de obtener la certificación de que sirven alimentos halal depende de la localización de las mismas. Hay dos McDonald’s en Dearborn, Michigan, que sirven menú certificado halal, pero están en un área con un alta concentración de musulmanes y no planean en expandir la estrategia.

Escrito por institutohalal, en la sección Mercado y Consumo.

Fecha: Mayo 7, 2006, 11:15 am | Sin Comentarios »

J.A.F.

ABC-Webislam. El producto halal no se limita exclusivamente al consumo de carne, ni siquiera a la alimentación. Una muestra de ello es la existencia de productos como aromas o cosméticos, que igualmente, el musulmán no puede consumir si no ha sido acreditado con el certificado halal.

Según la directora del Instituto Halal con sede en Almodóvar del Río Isabel Romero, la demanda de dichos productos en España es bastante reducida, «sin embargo, cuando estos productos son exportados a países musulmanes han de ir acompañados de certificación». A diferencia de lo que ocurre con otros productos como la carne, el proceso de los cosméticos y perfumes, es bien distinto. No se controla su proceso de elaboración, sino que, una vez elaborado, el Instituo Halal se encarga de detectar si contine algún elemento que no se ajuste a lo establecido como halal. «Lo que nosotros hacemos es una analítica de su composición de manera que no contenga porcino o alcohol y emitimos un informe para otorgar el certificado» explica Romero.

En el caso de que un producto de cosmética no posea tal acreditación, según la directora del Instituto Halal, el musulmán normalmente no consumirá el producto, «si la empresa no especifica el tipo de grasa que contiene la norma es que no lo compran, porque en la mayoría de los casos están compuestos con un tipo de grasa que suele provenir de la manteca del cerdo».

Además, los mulsumanes también toman las mismas consideraciones que tienen en cuenta con la carne o los cosméticos respecto a otros productos que, a priori, parecen no contener ningún tipo de sustancia contraria al consumo halal. Se trata de un tipo de productos que no constan con la acreditacción de la marca halal, y son de una dudosa composición, como es el caso de las golosinas o chucherías. «Con las golosinas pasa lo mismo, en muchas de ellas no se detalla que tipo de gelatina se utiliza y por eso la comunidad musulmana prefiere no consumirlas. Nosotros abogamos siempre por la utilización de un tipo de grasa de origen vegetal, y no hay nada que nos certifique que están compuestos con ella» apostilla Romero.
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Escrito por institutohalal, en la sección Alimentación, Novedades.

Fecha: Mayo 5, 2006, 11:13 am | Sin Comentarios »

Jose Angel Fontecha
ABC-Webislam

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La directora del Instituto Halal de Almodóvar del Río, Isabel Romero, lamenta el elevado precio de los productos certificados debido a una marginal red de distribución.

Andalucía ocupa en la actualidad el segundo puesto en relación al número de empresas certificadas con la acreditación Halal. Dichos certificados son otorgados por el Instituto Halal, sito en la localidad cordobesa de Almodóvar del Río, y constituyen una garantía para la comunidad musulmana en lo que a consumo de productos se refiere.La comunidad andaluza cuenta con 12 empresas reconocidas y dos más en proceso de certificación, sin embargo, en 2004 eran 16 las empresas registradas, situándose en primer lugar por encima de Cataluña, actual líder del sector. La explicación a este descenso, está, según el área de información del Instituto en la tarifa de certificación que cada empresa debe abonar, una vez concedida la licencia, para poder comercializar los productos con la marca Halal. Una tarifa que asciende a 3200 euros anuales.

Únicamente Andalucía, Galicia y Castilla-La Mancha poseen menos empresas acreditadas que en 2004, ya que el resto de comunidades o bien se mantienen con el mismo número como es el caso de Murcia, o bien aumentan como las comunidades de Cataluña o Castilla y León. Además, se da la circunstancia de que comunidades que en 2004 no poseían ninguna licencia, a finales de 2005 ya contaban con empresas acreditadas. El caso más significativo es el de Extremadura, que de no tener ninguna empresa en 2004, ahora cuenta con cinco. Otras empresas dentro de este grupo son Aragón y Asturias con dos cada una, y Comunidad Valenciana, Baleares y Madrid con una. La Rioja y Navarra se encuentran en proceso de tramitación para obterner sus primeras empresas.

Rito Halal

El término Halal designa a aquello que está permitido, que es lícito, según el Islam en materia alimenticia, recogido en el Corán, el libro sagrado de los musulmanes, y en las tradiciones del profeta Muhammad (Mahoma). Según estas prescripciones, un producto, para poder ser considerado Halal debe estar desprovisto de cualquier componente «Haram», aquello prohibido, como son, entre otros, la carne de los animales hallados muertos, la sangre, la carne de animales con garras o la de cerdo y jabalí, así como sus derivados.

Además, el proceso de sacrificio del animal, para que sea considerado Halal, debe cumplir un cierto rito, de manera que en el momento del degüello se debe invocar previamente a Dios, cortar la faringe, esófago y yugular, esperar al completo desangrado antes de llevar a cabo otra acción, y por último almacenarlo en instalaciones donde no tenga ningún contacto con animales haram.

El encargado de llevar a cabo el sacrificio, es el denominado «matarife», una persona que ha de ser musulmán preferiblemente, según Romero «al menos ha de ser creyente para mayor garantía, además se le hace una entrevista previa, y un seguimiento posterior, una vez contratado por la empresa». De la misma manera, en el caso de los productos elaborados se controla el origen de las materias primas y se le realizan las analíticas de ADN de porcino y alcoholEl Instituto Halal de Almodóvar del Río nació en el año 1998 como una sociedad religiosa, y tal y como explica Romero, es «una organización sin ánimo de lucro», y su financiación no depende de ninguna institución estatal ni autonómica. «En 1998 recibimos tres millones de las antiguas pesetas por parte de la Diputación de Córdoba, y en 2003 una subvención por parte de la Junta que cubría apenas el 50% de los gastos, por lo demás, ningún año más hemos contado con más subvenciones» apostilla Isabel, que de la misma manera, señala que «si algún año hay excedente económico lo revertimos en algún proyecto para la comunidad musulmana».

Demanda en aumento

Excepto casos como el de Andalucía, Galicia y Castilla-La Mancha, que han reducido su número de empresas reconocidas con la categoría Halal, en el resto de comunidades autónomas se ha registrado un aumento de las mismas. Desde el Instituto se explica este aumento debido a que «entre 2004 y 2005 la demanda por parte de la comunidad musulmana ha aumentado, y las empresas se han dado cuenta de que ahí hay un mercado que les interesa».

Sin embargo, todavía la presencia de productos Halal en el mercado español es mínima, «es difícil, incluso, de estimar» explica Romero. Además, el precio de los productos con esta acreditación es ligeramente superior al que debiera tener, algo que, como lamenta la directora del Instituto Halal, «se debe a que la red de distribución aún está un poco marginada y por eso repercute en el precio. Conforme nosotros demandemos un mayor número de estos productos, lógicamente los precios tendrán su lógica dentro del mercado».

Por otra parte, otra de las quejas por parte de la comunidad musulmana tiene que ver con errores en el proceso de elaboración, ya que en ocasiones, como explica Romero «una partida sale defectuosa, y el consumidor se da cuenta. En casos como éste, desde el Instituto se retira dicha partida y se pide disculpas a los afectados. En el caso de persistir el problema, se le retiraría la licencia Halal al producto».

Empresas consolidadas

Con el aumento de la demanda, las empresas de alimentación han visto un nuevo mercado en el que invertir, y es así como numerosas marcas andaluzas consolidadas se han hecho con la licencia. Es el caso, por ejemplo, de la cordobesa Covap, dedicada, en lo que a productos Halal se refiere, al despiece de bovino y ovino; y Crismona con la elaboración de conservas cárnicas y embutidos. A nivel nacional, cabe destacar la presencia, en este sector, de empresas tan conocidas como El Pozo, Argal o La Piara.

A pesar de predominar la demanda, de vacuno y ovino, también son numerosos, y cada vez más, la presencia de productos con el reconocimiento Halal tales como embutidos, aves o lácteos, así como platos precocinados, demandas de una comunidad cada vez más numerosa y a la vez más integrada.

Escrito por institutohalal, en la sección Mercado y Consumo.

Fecha: Mayo 1, 2006, 11:08 am | Sin Comentarios »