Jose Angel Fontecha
ABC-Webislam

La directora del Instituto Halal de Almodóvar del RÃo, Isabel Romero, lamenta el elevado precio de los productos certificados debido a una marginal red de distribución.
AndalucÃa ocupa en la actualidad el segundo puesto en relación al número de empresas certificadas con la acreditación Halal. Dichos certificados son otorgados por el Instituto Halal, sito en la localidad cordobesa de Almodóvar del RÃo, y constituyen una garantÃa para la comunidad musulmana en lo que a consumo de productos se refiere.La comunidad andaluza cuenta con 12 empresas reconocidas y dos más en proceso de certificación, sin embargo, en 2004 eran 16 las empresas registradas, situándose en primer lugar por encima de Cataluña, actual lÃder del sector. La explicación a este descenso, está, según el área de información del Instituto en la tarifa de certificación que cada empresa debe abonar, una vez concedida la licencia, para poder comercializar los productos con la marca Halal. Una tarifa que asciende a 3200 euros anuales.
Únicamente AndalucÃa, Galicia y Castilla-La Mancha poseen menos empresas acreditadas que en 2004, ya que el resto de comunidades o bien se mantienen con el mismo número como es el caso de Murcia, o bien aumentan como las comunidades de Cataluña o Castilla y León. Además, se da la circunstancia de que comunidades que en 2004 no poseÃan ninguna licencia, a finales de 2005 ya contaban con empresas acreditadas. El caso más significativo es el de Extremadura, que de no tener ninguna empresa en 2004, ahora cuenta con cinco. Otras empresas dentro de este grupo son Aragón y Asturias con dos cada una, y Comunidad Valenciana, Baleares y Madrid con una. La Rioja y Navarra se encuentran en proceso de tramitación para obterner sus primeras empresas.
Rito Halal
El término Halal designa a aquello que está permitido, que es lÃcito, según el Islam en materia alimenticia, recogido en el Corán, el libro sagrado de los musulmanes, y en las tradiciones del profeta Muhammad (Mahoma). Según estas prescripciones, un producto, para poder ser considerado Halal debe estar desprovisto de cualquier componente «Haram», aquello prohibido, como son, entre otros, la carne de los animales hallados muertos, la sangre, la carne de animales con garras o la de cerdo y jabalÃ, asà como sus derivados.
Además, el proceso de sacrificio del animal, para que sea considerado Halal, debe cumplir un cierto rito, de manera que en el momento del degüello se debe invocar previamente a Dios, cortar la faringe, esófago y yugular, esperar al completo desangrado antes de llevar a cabo otra acción, y por último almacenarlo en instalaciones donde no tenga ningún contacto con animales haram.
El encargado de llevar a cabo el sacrificio, es el denominado «matarife», una persona que ha de ser musulmán preferiblemente, según Romero «al menos ha de ser creyente para mayor garantÃa, además se le hace una entrevista previa, y un seguimiento posterior, una vez contratado por la empresa». De la misma manera, en el caso de los productos elaborados se controla el origen de las materias primas y se le realizan las analÃticas de ADN de porcino y alcoholEl Instituto Halal de Almodóvar del RÃo nació en el año 1998 como una sociedad religiosa, y tal y como explica Romero, es «una organización sin ánimo de lucro», y su financiación no depende de ninguna institución estatal ni autonómica. «En 1998 recibimos tres millones de las antiguas pesetas por parte de la Diputación de Córdoba, y en 2003 una subvención por parte de la Junta que cubrÃa apenas el 50% de los gastos, por lo demás, ningún año más hemos contado con más subvenciones» apostilla Isabel, que de la misma manera, señala que «si algún año hay excedente económico lo revertimos en algún proyecto para la comunidad musulmana».
Demanda en aumento
Excepto casos como el de AndalucÃa, Galicia y Castilla-La Mancha, que han reducido su número de empresas reconocidas con la categorÃa Halal, en el resto de comunidades autónomas se ha registrado un aumento de las mismas. Desde el Instituto se explica este aumento debido a que «entre 2004 y 2005 la demanda por parte de la comunidad musulmana ha aumentado, y las empresas se han dado cuenta de que ahà hay un mercado que les interesa».
Sin embargo, todavÃa la presencia de productos Halal en el mercado español es mÃnima, «es difÃcil, incluso, de estimar» explica Romero. Además, el precio de los productos con esta acreditación es ligeramente superior al que debiera tener, algo que, como lamenta la directora del Instituto Halal, «se debe a que la red de distribución aún está un poco marginada y por eso repercute en el precio. Conforme nosotros demandemos un mayor número de estos productos, lógicamente los precios tendrán su lógica dentro del mercado».
Por otra parte, otra de las quejas por parte de la comunidad musulmana tiene que ver con errores en el proceso de elaboración, ya que en ocasiones, como explica Romero «una partida sale defectuosa, y el consumidor se da cuenta. En casos como éste, desde el Instituto se retira dicha partida y se pide disculpas a los afectados. En el caso de persistir el problema, se le retirarÃa la licencia Halal al producto».
Empresas consolidadas
Con el aumento de la demanda, las empresas de alimentación han visto un nuevo mercado en el que invertir, y es asà como numerosas marcas andaluzas consolidadas se han hecho con la licencia. Es el caso, por ejemplo, de la cordobesa Covap, dedicada, en lo que a productos Halal se refiere, al despiece de bovino y ovino; y Crismona con la elaboración de conservas cárnicas y embutidos. A nivel nacional, cabe destacar la presencia, en este sector, de empresas tan conocidas como El Pozo, Argal o La Piara.
A pesar de predominar la demanda, de vacuno y ovino, también son numerosos, y cada vez más, la presencia de productos con el reconocimiento Halal tales como embutidos, aves o lácteos, asà como platos precocinados, demandas de una comunidad cada vez más numerosa y a la vez más integrada.