
El virus Ébola-Reston ha sido detectado por primera vez en cerdos. Ha sucedido en Filipinas, cuyo Gobierno ya ha solicitado ayuda a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para investigar a fondo la situación.
El aumento de la mortalidad porcina en las granjas de las provincias de Nueva Ecija y Bulacan en 2007 y 2008 llevó al Ejecutivo filipino a iniciar estudios en laboratorio. Las muestras de cerdos enfermos tomadas en mayo, junio y septiembre de 2008 fueron enviadas a laboratorios internacionales de referencia, que confirmaron a últimos de octubre que los cerdos estaban infectados con una cepa muy virulenta del virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS, por sus siglas en inglés), así como con la variedad Reston del virus Ébola.
“A pesar de que el contagio entre cerdos no es infrecuente, se trata de la primera vez en el mundo en que el virus Ébola-Reston se aísla en cerdos. No se trata, sin embargo, de la primera vez que se encuentra este mismo virus en Filipinas, pues ya ocurrió en brotes en monos que tuvieron lugar en 1989-1990, 1992 y 1996″, explica la FAO en una nota.
El virus Ébola comprende cinco especies diferentes: Zaire, Sudán, Côte d’Ivoire, Bundibugyo y Reston. Las especies de Zaire, Sudán y Bundibugyo se asocian con los mayores brotes de fiebre hemorrágica del Ébola en África, con una alta tasa de mortalidad (25%-90%), lo que no ocurre con las de Côte d’Ivoire y Reston. El subtipo Reston (denominado así por la localidad estadounidense en donde se aisló por vez primera) puede infectar a los humanos, pero hasta ahora no se han dado casos de fallecimientos o enfermedad grave en personas.
Contacto con sangre
Los virus Ébola se transmiten normalmente por contacto con sangre infectada u otros fluidos corporales. En todas las situaciones, incluso en ausencia de riesgos identificados, la preparación y manipulación de carne debe realizarse en un ambiente limpio y los manipuladores deben mantener unas prácticas adecuadas de higiene personal. En general, es necesario lavarse con frecuencia las manos cuando se manipula carne cruda.
La FAO recuerda que la carne de animales enfermos o que se han encontrado muertos no debe consumirse ni debe entrar en la cadena alimentaria, ni darse a otros animales. El Departamento de Agricultura de Filipinas ha aconsejado a la población del país que compre carne solamente a proveedores certificados por los servicios nacionales de inspección.
Fuente: Consuma Seguridad
